Para ayudar a otros a cambiar hay que realizar el cambio en uno mismo. Sólo tras conocer un territorio es posible trazar mapas que faciliten el camino. La Escuela de Navegantes es una escuela de Psicología Transpersonal que a lo largo de más de 30 años se ha dedicado a investigar vivencialmente diversas tradiciones de autoconocimiento y escuelas psicológicas, recogiendo las técnicas más efectivas para el cambio personal y el Despertar, desarrollando modelos adaptados a cada individuo y momento. Los Navegantes aprenden a sacar el agua del propio pozo, a descubrir al terapeuta universal oculto en cada uno, a manejar desde el Silencio interior las circunstancias y mover las inercias que impiden abrirse a lo nuevo.
 
 

Para relacionarse con los demás la sociedad enseña a cada individuo unos patrones de percepción y comportamiento y un sistema de creencias que podemos llamar la personalidad (del original griego -prosopom-, que significa máscara). Esta máscara se interpone entre lo que somos -pura conciencia- y el mundo social, que responde a pactos y conceptos; precisamos un disfraz para manejarnos en este mundo de formas e intrincadas relaciones. Por desgracia, perdemos la conciencia de nuestro origen sin forma, identificándonos con el instrumento que hemos ido creando como necesidad adaptativa social: consideramos a la personalidad como nuestro yo. Pues bien, lo transpersonal engloba a toda experiencia o modelo del ser humano que da un paso más allá (trans) de ese disfraz, abarcando la consciencia, aquello en lo que somos iguales. Así, la psicología gana profundidad, incorporando la dimensión espiritual a un modelo más real y amplio de la naturaleza humana, que permite manejar experiencias que a la psicología y psiquiatría convencionales le resultan ajenas, ignorando el potencial de crecimiento y autorrealización humanas.

Nuestra forma de vivir es atropellada e inconsciente: los pensamientos corren desbocados, independientes de nuestra voluntad, el cuerpo es un desconocido que funciona involuntariamente; ignorantes de sus señales no distinguimos lo que le perjudica o beneficia. Incapaces de manejar sus reacciones (malestar, ansiedad, tensión...) no despertamos todo su potencial de disfrute y percepción ni lo utilizamos con habilidad y flexibilidad. Las emociones son reprimidas, temidas o se manifiestan como tormentas arrasadoras; corremos en pos de deseos y estímulos intentando calmar una ansiedad que no disminuye; los miedos nos atenazan, y huimos de ellos en vez de traspasarlos... Mas podemos adaptarnos en cada instante a lo que la vida demanda, sin atascarnos en un personaje monótono y sufriente, despertando las posibilidades que encierra nuestra forma humana.

Expresivos o discretos, osados o prudentes, alegres o tristes, el eje siempre será el testigo que observa neutral, que elige la forma precisa para transformar cada situación en una fuente de conocimiento y aprovecharla al máximo, aprendiendo a no identificarse con ningún estado de ánimo, sabiendo que la tristeza se perpetúa al sostenerla con los pensamientos y que la alegría es una chispa que puede brotar cuando se recuerda que la fuente está en uno mismo.

 
 

A principios de los años 80 nació en Madrid (España) la Escuela de Navegantes, pionera en este país en lo que se ha dado en llamar Psicología Transpersonal. El ser humano tiene diversas facetas (cuerpo físico, mental, emociones, energía) y una consciencia que es el eje; en lugar de poner énfasis en resolver una parte -esperando que las demás se equilibren por sí mismas-, los Navegantes han diseñado sistemas terapéuticos y de mejora para la totalidad que somos, con la mira puesta en encontrar nuestro equilibrio y bienestar.

La originalidad de esta Escuela está en no limitarse a un único modelo de trabajo; las aportaciones de cada monitor, las experiencias vividas en cada grupo sirven para incorporar nuevas técnicas, nuevos mapas: lo importante no es el envase; para alcanzar los objetivos deseados hay que adquirir la flexibilidad necesaria, encontrando así la técnica más útil para cada momento y persona. Juegos, danza, sorpresa, la risa, la quietud... incorporando técnicas chamánicas, yóguicas, meditaciones, mitos heredados de la tradición egipcia, técnicas de la Psicología contemporánea o las diseñadas por los propios Navegantes.

El formulador principal de la Escuela fue Mei, lúcido cartógrafo de los reinos que constituyen el ser humano. Infatigable y abierto investigador del Ser, aprendió a tomar las riendas de sus procesos mentales, físicos y emocionales, a manejar su energía y reencontrarse. Con un talante investigador, siempre evitó sostener creencias no corroboradas por la propia experiencia. Buceó en los reinos del Espíritu, dando con la esencia común a las tradiciones espirituales, y dedicó su vida a diseñar procedimientos para el cambio interior, que aplicó tanto con personas interesadas en el desarrollo personal como en grupos de terapia o de formación en Psicología Transpersonal. Inició un modelo de trabajo grupal abierto, profundo y multidisciplinar, del que han surgido multitud de instrumentos para el cambio en forma de libros y manuales prácticos, cursos, juegos, tarjetas, etc. (ver instrumentos para la Navegación Interior).

La sorpresa del camino es que en cualquier momento, mientras se recorren los innumerables senderos que conducen al ser, mientras vamos colocando las piezas de lo que queremos hacer de nosotros, podemos dar el único paso que nos separa de aquello que siempre hemos sido. El viajero sin nombre, forma, edad, que no tiene nada que defender ni le sobra o falta nada; la meta está también al inicio del viaje.

Hay mucho por aprender, pero la paz interior no se aprende; sucede al soltar los impedimentos. A la vez, tenemos también un cuerpo, la vida es movimiento, es un viaje; y ya que hay que viajar, recorramos el mapa que más nos apetezca, de corazón. Y crezcamos jugando... así como la vida es un juego de la Naturaleza, con sus reglas y casillas.

El juego más jugado en nuestra cultura es el de la Ciudad Laberinto, el mundo virtual de apariencias y limitaciones que nos rodea socialmente. Pero fuera de él se extiende un vasto océano con innumerables tierras por descubrir y experiencias por vivir: el viaje de la consciencia, que está abierto a todos.

 
Áreas - Instrumentos para la Navegación Interior
El abanico es amplio; se han ido desarrollando tanto por Mei como por otros miembros de la Escuela. La diversidad humana es tan grande que las técnicas para el cambio también pueden serlo. Por ello también son numerosos los instrumentos de la Escuela:
 
ir a cursosCursos de Autoconocimiento y Psicoterapia Transpersonal.  A lo largo del tiempo se han ido diseñando diferentes modelos; en la actualidad entre otros hay convocatorias de Las 4 Direcciones del mundo interior (curso práctico de profundización en la Psicología Transpersonal, a lo largo de 4 estaciones), Salud Natural Integradora (formación para el autocuidado integral de la salud desde un modelo holístico e integrador) o A Ser se llega Soltando (taller para encontrar la paz)
 

ir a tienda

Sesiones de Psicoterapia y Consejo Transpersonal.
Libros: La Salida del Laberinto (1991, Ed. Heptada y reeditado en 2002 por la Escuela); El Castillo del Acuerdo (1992 Ed. Heptada y reeditado en noviembre del 2006, en un volumen doble con La Salida del Laberinto -ver tienda); El Barco de Velas Rojas (Ed. Mandala); otros sin publicar (La Isla de Los Lobos; El Mito de Kamael; Manual del Encontrador; El Castillo de Hor; entre otros).
 
Cartas y tarjetas: Las Advertencias (tarjetas con tareas y textos directos que son toques de atención), Los Dones de los Ángeles, Los Principios del Guerrero Espiritual, Los Guardianes de la Joya, etc.
 
 
Juegos de Descubrimiento: El Secreto de las Doce Llaves (tablero basado en el mapa de la Naturaleza y del ser humano que es la Astrología; en este juego hay que ir recorriendo las doce ciudades que son los signos del Zodíaco, superando pruebas -ejercicios sencillos para trabajar los aspectos relacionados con cada signo), La Aventura Real (basado en el esquema del Árbol de la Vida de la Kábala hebrea; 10 tableros que se fueron publicando en entregas coleccionables en la revista Más Allá).
 
Jesús Mier, Psicólogo. Para más información escriba o llame al 678 187252.

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